« Fin de semana en Lima Monumentos peculiares, raros y espectaculares »

Son cientos los motivos que hacen de San Sebastián una ciudad diez, entre ellos sus tres playas urbanas, una con su pequeña isla enfrente, su espectacular paisaje 4×4 o una imponente arquitectura, con parte incluso decimonónica. Sin embargo, cuando se trata de lo culinario, los sumandos más que añadir, multiplican. La Calle Fermín Calbetón da fe de ello y es prueba irrefutable de que, según la numerología de andar por casa, a la hora de despedirse con la última, no hay dos sin tres en las noches de Donosti.

Publicidad. La calle Fermín Calbetón en San Sebastián es un amontonamiento de bares y carteles

Por el 4, Goiz Argi e Izkiña auguran llenar el estómago para cargar energías que duren toda la noche. Un vino siempre ayuda a pasar, del primero, unas imprescindibles brochetas de gambas, uno de los pinchos clásicos del casco antiguo desde hace años, y del segundo unos pimientos rellenos de rabo de buey o un trozo de pastel de pescado con mayonesa y gambas. Juntos, 4 y 4 suman 8, donde caen el Mendaur y su propuesta low-cost para los sábados, con 2×1 en las cervezas.

Brotxeta Gambas

En el 12, Borda Berri mantiene la tracdición con vino tinto incluso en la carrillera de ternera. Y, a tres pasos, el Munto ocupa el 17, con sus croquetas de mar y sus pimientos de cangrejo, que recomienda regar con una generosa copa de txacoli. A apenas tres pasos está el Eibartarra, en el 24, que amén de su exquisita gastronomía sirve refrescante sidra by the bottle. Dale a esta bebida perfecta para disfrutar con amigos y pasa la prueba de fuego demostrando que tienes buen equilibrio y sabes cuántos dedos hay aquí. Si prefieres cerveza y rock, Loretxu está en el 26. The Cure, Los Ramones y U2 guiarán tus pasos entre una multitud de fieles a los clásicos.

borda berri facade

A pesar de la cercanía, solamente dos metros, Federiko es otro rollo muy distinto. Más minimalista y con un ambiente más surfero y bohemio, ofrece excelentes vinos, cervezas, combinados y cócteles, justo enfrente del Uraitz. Los lugareños han perdido la cuenta de cuándo abrió este emblemático lugar en el 28, pero el local es definitivamente uno de los más populares de la Fermín Calbetón y nido de los nocturnos más modernos de la vía.

munto facade

En los treintas, Tas Tas recuerda a las viejas tabernas en el 36 y, aunque hasta las 12 convoca a un público mayor de los cuarenta, a medida que avanza la noche parece rejuvenecer a sus devotos, que se cuentan por docenas. Al lado, el Txukun tiene el mismo horario pero en el 37 y un ritmo frenético de jueves a sábados. Si buscas una copa tranquila, ha de ser a primera hora. Y si quieres repostar antes de desandar tus pasos, el 38 será tu número de la suerte. Puedes entrar a Casa Bartolo Etxea y degustar su pulpo a la gallega.

pintxos

Si no te dan las cuentas, reserva un par de noches en uno de estos hoteles y hostales económicos en la ciudad y verás qué bien se te da hacer números.

Publicado en: Escapadas, Gastronomía, General, Historias Urbanas, San Sebastián, Turismo | Etiquetas: , , , , , , , , , |

Trackback URI | Comentarios

Deja tu comentario