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Arrancando desde la corredera Baja de San Pablo zigzaguea la calle Pez en su imparable camino a la calle ancha de San Bernardo. Encumbrada en su comienzo por la iglesia de San Antonio de los Alemanes y la aneja Hermandad del Refugio, la calle, otrora filón del hampa y refugio solaz de lumis que trabajaban al rebufo de la calle del Barco, la Ballesta y la Gran Vía.

8645MADRID CALLE DEL PEZ BARRIO MARAVILLAS D

Hoy, la calle muestra otro aspecto pero en su recorrido aún subsisten algunas perlas que nos retrotraen a su pasado glorioso conjunción de curas, putas, monjas y gente del arte en general que tan espléndidamente bien han sabido convivir en Madrid. El convento de San Plácido, hogar de las monjas de clausura de la orden benedictina y con entrada por la calle San Roque, alberga en sus bajos una de las zapaterías de la ciudad con uno de los escaparates más increíbles: Zapatos Penalva (Pez, 5), pantuflas, zapatillas de señora con tacón y katiuskas de colores reflectantes alegran tan singular vía.

el palentino

Enfrente dos clásicos: El Palentino (Pez, 12) y el Teatro Alfil (Pez, 10) El primero todo una institución, antiguo arrimo de meretrices y acompañantes, y que hoy, es templo del moderneo hipsteroso con amplio retrogusto malasañero pero con unos pepitos de ternera y unos mixtos con caña que han avivado a toda una generación. Los camareros, auténticos profesionales de caña y tapa, adusto gesto y parcos en simpatía. El Alfil, por su parte, es una de las salas alternativas de teatro de la ciudad con más tirón y dirigida por la compañía Yllana. Mucha comedia para los tiempos que corren para el que fuera un cine allá por las medianías del siglo pasado. Bajando la calle y para comer, destaca el Pez Gordo, con raciones y taberneo a la antigua usanza y que congrega pandillas hambrientas en general y dispuestas a comerse la noche en su espectro más amplío.

Gumbo - Restaurante New Orleans cuisine

Por su parte, el restaurante Gumbo (Pez, 15) regentado por Mathew Scott, sureño de New Orleans y prototipo de guiri enamorado de Madrid, traslada a las mesas de su bonito local parabienes trasatlánticos del tipo: tomates verdes fritos, ensalada de pollo Cajún, jambalaya o el delicioso picantón de granja frito. En el 30 y para los amigos de las carnes a la brasa, el Calle 30 (Pez, 30) no defrauda. Para tomarte una copa, El Hombre Moderno, al principio de la calle con un sótano muy animado las noches del fin de semana. The passenger (Pez, 16) destaca por su original y ferroviaria decoración con un público muy del barrio; y si eres más de coctel fino el 1862 Dry Bar (Pez, 27) no defrauda con combinados a la altura de sus fantásticos techos.

Calle del Pez. Mdrid

La calle cuenta además con un centro social okupa, Patio Maravillas (Pez, 21); un obrador de los de siempre, Panadería de la Cruz (Pez, 34); una tienda de ropa, bicis y complementos bien moderna y referente hipster de la zona: Japanese Closet (Pez, 11-13) y una tienda que dispensa velas purificadoras y manteca esotérica en el número 31 de la calle: Santería Okantumí. Más sitios, más tiendas y bares se aglutinan en esta espléndida calle y para que las descubras de primera mano, te ofrecemos la mejor y más amplia selección de hoteles y hostales a precios realmente interesantes.

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