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Regreso al pasado arqueológico de Castilla-La Mancha

La arqueología convierte a cada yacimiento en algo similar a un libro sobre nuestro pasado. Y como no hay nada mejor que conocer nuestro pasado para entender el presente, hoy nos acercamos a cinco conjuntos arqueológicos claves en la vida de Castilla-La Mancha. Todos ellos se pueden visitar por un módico precio. Viajamos al pasado en tres, dos, uno…

Castillo de Calatrava

La provincia de Ciudad Real nos brinda dos yacimientos arqueológicos, uno de ellos es el Parque Arqueológico de Alarcos y otro el yacimiento medieval de Calatrava la Vieja, ambos adalides en las culturas cristianas y musulmanas respectivamente. Alarcos se encuentra enclavado en un cerro elevado en la margen izquierda del río Guadiana, siendo ocupado en la Edad de Bronce Pleno. La zona quedó desierta en 1255 cuando Alfonso X funda Villa Real (Ciudad Real) y traslada allí a sus habitantes. Tras las excavaciones acontecidas en el año 1984 salió a la luz buena parte de la ciudad ibérica, el perímetro exterior del castillo y gran parte de la muralla medieval, en la que hay una fosa común con restos de la batalla del año 1195 que enfrentó a musulmanes y cristianos. También se puede visitar su preciosa ermita.

Castillo de Alarcos

Y de Alarcos nos desplazamos hasta la antigua Qal’at Rabah islámica, o lo que es lo mismo, el yacimiento medieval de Calatrava la Vieja, uno de los más importantes y mejor conservados de toda la Península. Situado también en las inmediaciones del río Guadiana, en la localidad de Carrión de Calatrava, su época más esplendorosa se remonta a los siglos VIII y XV. Destacar que fue un enclave urbano del poder califal y donde se fundó la primera orden militar hispana, la Orden de Calatrava. En el lugar aún se conserva un foso, todo el recinto amurallado y por supuesto su alcázar, destacando el arco triunfal de acceso, la sala de recepciones, el aljibe, la iglesia y los restos de una mezquita. El precio de la entrada conjunta para visitar Alarcos y Calatrava es de 5 euros, siendo la tarifa reducida para estudiantes y grupos 2,5 euros, y la mínima para jubilados, desempleados y niños 1 euro.

Calatrava la vieja

En la ciudad de Saelices en Cuenca, no topamos con el Parque Arqueológico de Segóbriga. Con orígenes en la Edad del Hierro, su pleno apogeo le llegó en la época romana (siglo I y II d.C.) y hoy es uno de los conjuntos arqueológicos más significativos de la Península Ibérica. Destacan su teatro y anfiteatro de época Flavia, la muralla y puerta principal, el criptopórtico del foro y de la curia, las termas del teatro y gimnasio, el foro, el templo de culto imperial, las termas monumentales, la acrópolis, el acueducto, la necrópolis y la basílica visigoda. La tarifa general es muy asequible para cualquier bolsillo, ya que alcanza los 4 euros, siendo de 2 euros para estudiantes, jóvenes y grupos, y gratuita para pensionistas, jubilados, desempleados y niños.

Teatro Romano de Segóbriga

Segobriga 04

Enclavado en la bella ciudad de Zorita de los Canes en Guadalajara se localiza el Parque Arqueológico de Recópolis, una ciudad con dimensiones enormes que fue fundada por Leovigildo en el año 578, en honor a su hijo Recaredo. Hablamos de uno de los núcleos de la cultura visigoda y centro administrativo, político y económico del reino de Toledo, alzado para controlar el territorio y sus distintos recursos. Si decide visitar Recópolis podrá conocer de primera mano la vida de los siglos VI hasta el siglo XVII, es decir, será un viaje a través de la época visigoda, andalusí y cristiana en una urbe con dos calles principales, que albergan talleres artesanales y una plaza con su correspondiente arco de entrada, en la que se encuentra la basílica. Podemos contemplar además un Centro de Interpretación, una casa visigoda, el Conjunto Palatino, las murallas de Zorita, el castillo de Zorita, el acueducto, y finalmente varias acequias, molinos y canteras. La visita cuesta 4 euros, o bien 3 euros para estudiantes, jóvenes y grupos.

Recópolis

Terminamos nuestro viaje en el tiempo en el Parque Arqueológico de Carranque, en la ciudad de Carranque, Toledo, uno de los conjuntos monumentales más importantes de la Hispania romana. Data de finales del siglo IV y la historia lo une al Emperador Teodosio I el Grande. En este parque se pueden recorrer varios edificios de la época como son el Palatium, un mausoleo del dueño de la villa y su familia, la casa de Materno con sus cubos de molino y sus estructuras hidráulicas, una pars urbana (vivienda del propietario), la pars rústica (residencia de las personas de la villa) y la pars fructuaria (establos, graneros, bodegas, y todo lo relacionado con el almacenamiento de animales y alimentos). Destacan los numerosos mosaicos excavados en la zona. Su tarifa general es de 4 euros, la reducida de 2 euros para estudiantes, grupos y jóvenes.

Parque Arqueológico de Carranque (Carranque, Toledo, España)

Parque Arqueológico de Carranque (Carranque, Toledo, España)

Todos estos restos arqueológicos son la huella imborrable del ir y venir cotidiano de las gentes que habitaron la extensa llanura manchega en otro tiempo. Y si queremos ser meros espectadores del momento recuerde que en Infohostal hemos reservado para usted la mejor y más económica oferta de hostales y hoteles en los aledaños de estos yacimientos. No se olvide de recorrerlos y admirar su belleza.

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Toledo, la ciudad amurallada

Publicado el 08 Octubre 2012 por Noelia Iñesta

En una pequeña colina situada a la derecha del río Tajo se levanta la ciudad de Toledo.También conocida como “La ciudad imperial” por ser la principal sede de la corte del rey Carlos I, o “la ciudad de las tres culturas” por haber albergado a cristianos, judíos y árabes. Esta localidad castellano-manchega es uno de los destinos turísticos y culturales preferidos por españoles y turistas. Pasear por las pequeñas y escarpadas calles del casco histórico de Toledo, conociendo cada parte de la historia que se esconde detrás de sus piedras y los majestuosos monumentos que la decoran es visita indispensable para cualquier viajero.

Toledo

Entre sus calles Toledo esconde los viejos secretos de las ciudades antiguas, dando hogar a los pueblos celtas carpetanos, pero también de las ciudades medievales, con el establecimiento del reino hispanogodo, acontecimiento que ensalzó la figura de Toledo entre el resto de ciudades. Paseando por el laberinto que forman sus calles encontramos grandes muestras culturales y arquitectónicas: murallas, mezquitas, puentes, iglesias, sinagogas o conventos, hacen de Toledo un sitio inigualable. Es el carácter arquitectónico de sus construcciones y la preservación de sus calles lo que le conceden a la ciudad su atractivo y la convierten en Patrimonio de la Humanidad en 1986.

Calle Toledana

Muestra de su arquitectura impecable es la Puerta de Alfonso VI, una construcción de estilo califal que aún conserva la estructura original y que se encuentra protegida por arduos torreones. En su cara externa está compuesta por tres arcos de herradura, siendo el central de mayor tamaño que los laterales. Éste es el único elemento que se conserva de la muralla árabe. Así, en la parte superior, encontramos una estructura elaborada a base de ladrillo, y según los expertos es una extensión de origen mudéjar, que data del siglo X aproximadamente.

España - Toledo - Puerta de Alfonso VI

Puerta de Bisagra (Bisagra Gate) - Toledo Spain

Si seguimos caminando por las rocosas calles toledanas, a tan sólo unos metros de la Puerta de Alfonso VI encontramos la Puerta de Bisagra. Una construcción del arquitecto Alonso de Covarrubias que data de 1550. Esta edificación de mediados del siglo XVI conserva todos los elementos renacentistas que le fueron otorgados durante su elaboración. Está resguardada por dos torres elevadas de forma circular. Justo al lado de esta reliquia arquitectónica encontramos el Hostal Puerta de Bisagra y a 100 metros de éste el Restaurante Imperial, una opción perfecta para degustar los platos típicos toledanos.

Puerta del Vado

Continuando nuestro recorrido, subiendo una cuesta bastante inclinada, encontramos a la derecha la Puerta del Vado, una construcción semejante a la Puerta del Alfonso VI. Según los historiadores, esta puerta fue erigida entre finales del siglo XI y principios del XII. Durante sus primeros años, esta edificación fue deteriorándose progresivamente por la acumulación de materiales y sedimentos que los vecinos arrojaban en sus inmediaciones. Así, fue a finales del siglo XV y principios del XVI cuando es testigo de diferentes remodelaciones. Para culminar nuestro paseo antes de llegar a la plaza de Zocodover, en la parte más inclinada de la Calle Carretas, podemos hacer una parada para ver la última puerta más famosa de Toledo, la Puerta del Sol. Una construcción que data del siglo XIV y de estilo mudéjar.

Toledo, Puerta del Sol

Si desea pasar unos días en la ciudad de Toledo para conocer todas sus puertas y murallas, desde Infohostal le ofrecemos alojamientos a precios muy económicos para que su estancia sea lo más agradable posible.

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De tapas por la magistral Toledo

Cuenta la historia que una de las identidades gastronómicas españolas nació de una anécdota protagonizada por el rey Alfonso XIII durante un viaje a Cádiz. Y es que el monarca se encontraba tomando un vino de Jerez en el Ventorrillo del Chato y fue “atacado” por un remolino de viento que puso en peligro su delicioso elixir. Para evitar que su bebida quedara llena de granos de arena, un avispado camarero se apresuró a tapar su copa con una loncha de jamón, que el rey degustó posteriormente con gran apetito. Tras este vino, Alfonso XIII tomó otro, pero exigió que se le sirviera de la misma manera. Todos los presentes rieron con el ingenio real e imitaron al rey pidiendo que su consumición fuera servida de igual forma. Así nacieron las tapas, un pequeño bocado que se ha hecho famoso a lo largo y ancho de toda la geografía nacional y que el visitante no podrá dejar de degustar si viaja hasta casi cualquier ciudad española.

jamon and pa amb tomate

En este caso, y si anteriormente ya le mostrábamos en nuestro espacio el ‘Toledo subterráneo’, hoy le toca el turno a la gastronomía en miniatura de la zona. Hablamos por supuesto de los bares de tapas con más solera de la antigua capital española. Y en primera posición de nuestro particular ranking hay que citar la Cervecería El Trébol, un establecimiento con una decoración moderna y agradable donde las haya, con muy buenos precios y muy ricas tapas. Es un lugar concurrido en la calle Santa Fe en el que hay que degustar sus pulgas, las roscas para compartir y las bombas.

  • Tapas: bombas, croquetón de gambas, carcamusas toledanas y tapas manchegas elaboradas a base de perdiz, queso manchego y asadillo con ventresca.
  •  Roscas: rosca Trébol con lomo, pimiento y jamón, rosca de pollo con bacón crujiente y cremoso de queso, o bien rosca de picadillo de ciervo con salsa de setas.
  •  Pulgas: Pulgas de atún con asadillo de pimientos, de ciervo con salsa de setas, de salmón ahumando con roquefort o de jamón ibérico con tomate.

Tapas at El Trebol

La bomba

Asimismo, obligada parada merece La Abadía, en plena plaza de San Nicolás, o lo que es lo mismo, también en la zona vieja de Toledo. Es un lugar ante todo muy bonito, en el que además el trato hacia los clientes es espectacular. Brillan por la presentación de sus platos y por los precios de escándalo que ofrecen. Entre sus especiales se encuentran las sartenes, las tapas o las pulgas.

  • Tapas: dúo de croquetas de bacalao al ajillo y de jamón ibérico, parrillada de carne y verduras con ajo y aceite, milhojas de ahumados, filetitos de ciervo marinado con salsa hongos y patatas paja, chipirones encebollados en su tinta con arroz suelto con pasas, cuchifrito lechal con cítricos, gambones a la plancha con ali-oli de carabineros, enchiladas suizas con queso manchego y jamón ibérico con pan de olivas y tumaca.
  • Sartenes: de pisto manchego con queso de cabra gratinado, migas manchegas o bien picadillo de matanza con huevos estrellados.
  • Pulgas: pulga Abadía elaborada con crema de atún, pulga con pimiento, jamón y lomo, pulga de ciervo con salsa de setas, pulga de salmón con roquefort, pulga de salmón con crema de tomate o pulga de solomillo con muselina gratinada.

Siguiendo la ruta gastronómica de tapas de Toledo encontramos el Bar Ludeña, situado concretamente en la Plaza de la Magdalena. Sobre su barra rulan a diario miles de platos de ‘carcamusas’. Un nombre original que designó el plato elaborado a base de carne guisada con tomate y salsa un poco picante. Y es que la denominación le viene de Don José Ludeña, cuando a mediados del siglo XX inventó un curioso juego de palabras, ya que el bar era frecuentado por clientes masculinos de cierta edad (‘carcas’) y bonitas chicas a las cuales consideraban sus ‘musas’. En el Ludeña además se puede tomar perdiz escabechada con cebollas, chipirones en su tinta, huevos fritos con patatas y chuletas de cordero.

carcamusas

Otro de los cásicos en la magistral Toledo es el Asador Palencia de Lara, localizado en la calle Nuncio Viejo, junto a la catedral. En pleno casco antiguo se alza este establecimiento con una amplia variedad en tapas calientes, destacando el chipirón y gamba en salsa de queso manchego, pero sin olvidarse de manjares como el rollito de salmón con crema de queso de ensalada, las tapas de cochinillo, las migas manchegas con huevo frito de corral o las verduritas fritas al punto de sal. Delicias que dejan volar la imaginación con sólo oír sus nombres y que tendrá que probar por obligación si se encuentra por Toledo.

No obstante, y a pesar de únicamente haber citado una pequeña muestra de las tapas de esta ciudad manchega, desde Infohostal les emplazamos a que recorran buena parte de sus calles y que conozcan de primera mano sus baratas tapas. Y para que además pueda pernoctar en Toledo y conocer su historia les recomendamos que aprovechen todas nuestras ofertas en los hostales y hoteles de los aledaños, a un precio realmente económico. Y recuerden, sólo tienen que precocuparse de disfrutar de los mejores sabores del lugar, ¡a por ellos!

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Toledo subterráneo

Publicado el 27 Marzo 2012 por Eduardo Rosa

Toledo es la “ciudad de las tres culturas” por merecimiento propio ya que albergó durante varios siglos una convivencia ejemplar entre cristianos, judíos y moros. Esto es por todos sabido, lo que no es tan conocido es el misterio y las leyendas que acoge en sus entrañas. Y es que la mítica Toletum alberga, bajo sus calles, todo un extenso intrincado de pasadizos, cuevas y escondites que han dado lugar a las más variopintas habladurías y leyendas que no hacen si no enriquecer el patrimonio de la ciudad.

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El lugar más famoso de todos, tanto por locales como visitantes, es la Cueva de Hércules, situado bajo el número 2 y número 3 del Callejón de San Ginés. Hasta 1841 el solar lo ocupaba la Iglesia de San Ginés que hoy en día ya no existe y de la que sólo se conserva la fachada. La construcción subterránea se creó en tiempos de los romanos como aljibe para almacenar agua, algo a la orden del día entre los ingenieros latinos. Sin embargo, esta utilidad no se supo hasta hace unos años y hasta entonces se especulaba sobre la utilidad que tenía el lugar. Se dijo que si servía de refugio a paganos perseguidos por cristianos, a cristianos perseguidos por musulmanes, a judíos y musulmanes perseguidos por cristianos… En fin, una larga lista que no llevaba a ningún lado. Pero la leyenda que dio nombre a la cueva fue la que contaba que el espacio fue creado por el mismísimo Hércules y allí se dedicó a enseñar artes ocultas y nigrománticas hasta su muerte que fue cuando quedaron ocultos muchos males y maldiciones. Escondidos hasta que el rey don Rodrigo (el que perdió España a manos de los moros) la descubrió y al abrirla liberó todos los males allí retenidos que trajeron la desgracia a la Península.

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Para los árabes el agua también era importante y esto queda reflejado en los Baños del Cenizal, situados en un sótano en la calle Bajada del Colegio de Infantes, 14. El espacio ha sido restaurado para permitir visitas y allí nos encontraremos dos salas: la de entrada, que hacía de recibidor, y la de agua fría. Tanto la de agua templada como la de caliente se encuentran bajo otros edificios colindantes y, por ahora, no pueden ser visitadas.

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Tras tanta bajada al subsuelo en el que, advertimos, hace frío y hay que llevar algo para cubrirse, podemos pasarnos por la cervecería El Trébol (calle Santa Fe, 1), muy cerca del Museo de Santa Cruz, para refrescar el gaznate y llenar el estómago con algunas de sus riquísimas tapas. Es un establecimiento muy barato donde podrás tomar muy buena comida y además en un entorno recientemente reformado con fachadas barrocas y terraza propia. Si no quieres desconectar de los subterráneos, el local dispone de un sótano en su parte interior. Muy recomendable sus bombas (patata rellena de carne con salsa) y sus domus (cerveza artesanal fabricada en Toledo).

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Continuando con la ruta “oculta”, podemos dirigirnos a la Casa del Judío, situado en plena judería toledana. Esta casa destaca por su patio, lleno de artesanías en yeso, pero sobre todo por su sótano que se cree estaba destinado a baños con fines religiosos y ceremoniales. En este mismo sótano se puede contemplar una madera tallada con versos de la Torah que no hacen si no confirmar la naturaleza sacra del lugar. Pero, por supuesto, también hay una leyenda la cual dice que esta casa perteneció a Ishaq, judío que prestó dinero a la reina Isabel la Católica, para su empresa de las Indias, a cambio de sus joyas.

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Muy cerca de allí, nos encontramos con la Plaza de El Salvador, con su famosa Iglesia de San Marcos que actúa de Archivo Municipal. Bajo esta plaza se descubrió en 2002, toda la existencia de un sótano con bóvedas que se extiende por diversas calles que parten de la plaza.  Aunque varias partes de la construcción se encontraron en estado ruinoso, se ha sabido recuperar con gran maestría y hoy puede visitarse con facilidad y comodidad. Servía, cómo no, de aljibe y posee una abertura hacia arriba que servía de boca de pozo para extraer el agua allí almacenada. No se sabía de su existencia hasta hace poco y se cree que fue construido entre los siglos XII y XIII.
Pero como en Toledo hay muchos lugares ocultos a la luz del sol que no nos da tiempo a contar, os dejamos una larga lista de alojamientos a muy buen precio para que puedas pasar la noche en la ciudad y seguir explorándola por tu cuenta.

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