Paseando por la calle Pez

Publicado el 10 Diciembre 2013 por Elias Zapata

Arrancando desde la corredera Baja de San Pablo zigzaguea la calle Pez en su imparable camino a la calle ancha de San Bernardo. Encumbrada en su comienzo por la iglesia de San Antonio de los Alemanes y la aneja Hermandad del Refugio, la calle, otrora filón del hampa y refugio solaz de lumis que trabajaban al rebufo de la calle del Barco, la Ballesta y la Gran Vía.

8645MADRID CALLE DEL PEZ BARRIO MARAVILLAS D

Hoy, la calle muestra otro aspecto pero en su recorrido aún subsisten algunas perlas que nos retrotraen a su pasado glorioso conjunción de curas, putas, monjas y gente del arte en general que tan espléndidamente bien han sabido convivir en Madrid. El convento de San Plácido, hogar de las monjas de clausura de la orden benedictina y con entrada por la calle San Roque, alberga en sus bajos una de las zapaterías de la ciudad con uno de los escaparates más increíbles: Zapatos Penalva (Pez, 5), pantuflas, zapatillas de señora con tacón y katiuskas de colores reflectantes alegran tan singular vía.

el palentino

Enfrente dos clásicos: El Palentino (Pez, 12) y el Teatro Alfil (Pez, 10) El primero todo una institución, antiguo arrimo de meretrices y acompañantes, y que hoy, es templo del moderneo hipsteroso con amplio retrogusto malasañero pero con unos pepitos de ternera y unos mixtos con caña que han avivado a toda una generación. Los camareros, auténticos profesionales de caña y tapa, adusto gesto y parcos en simpatía. El Alfil, por su parte, es una de las salas alternativas de teatro de la ciudad con más tirón y dirigida por la compañía Yllana. Mucha comedia para los tiempos que corren para el que fuera un cine allá por las medianías del siglo pasado. Bajando la calle y para comer, destaca el Pez Gordo, con raciones y taberneo a la antigua usanza y que congrega pandillas hambrientas en general y dispuestas a comerse la noche en su espectro más amplío.

Gumbo - Restaurante New Orleans cuisine

Por su parte, el restaurante Gumbo (Pez, 15) regentado por Mathew Scott, sureño de New Orleans y prototipo de guiri enamorado de Madrid, traslada a las mesas de su bonito local parabienes trasatlánticos del tipo: tomates verdes fritos, ensalada de pollo Cajún, jambalaya o el delicioso picantón de granja frito. En el 30 y para los amigos de las carnes a la brasa, el Calle 30 (Pez, 30) no defrauda. Para tomarte una copa, El Hombre Moderno, al principio de la calle con un sótano muy animado las noches del fin de semana. The passenger (Pez, 16) destaca por su original y ferroviaria decoración con un público muy del barrio; y si eres más de coctel fino el 1862 Dry Bar (Pez, 27) no defrauda con combinados a la altura de sus fantásticos techos.

Calle del Pez. Mdrid

La calle cuenta además con un centro social okupa, Patio Maravillas (Pez, 21); un obrador de los de siempre, Panadería de la Cruz (Pez, 34); una tienda de ropa, bicis y complementos bien moderna y referente hipster de la zona: Japanese Closet (Pez, 11-13) y una tienda que dispensa velas purificadoras y manteca esotérica en el número 31 de la calle: Santería Okantumí. Más sitios, más tiendas y bares se aglutinan en esta espléndida calle y para que las descubras de primera mano, te ofrecemos la mejor y más amplia selección de hoteles y hostales a precios realmente interesantes.

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Si paseas por Santa Isabel,…

Publicado el 02 Diciembre 2013 por Elias Zapata

Desde la plaza de Antón Martín hasta la plaza de Carlos V, sinuosa y llena de historia, serpentea la calle Santa Isabel. Debe su nombre al Colegio de Santa Isabel fundado en 1593 por Felipe II, en memoria de su hija, la Infanta Isabel Clara Eugenia. Fue construido en el solar de la casa de campo del valido de Felipe II, Antonio Pérez, y actualmente continua la labor docente.

Antón Martín (Calles Santa Isabel + Torrecilla del Leal)

A pocos metros el Colegio de Médicos, el Conservatorio de Música y el Centro de Arte Reina Sofía (antiguo Hospirtal Provincial). El Real Conservatorio, antaño antigua morgue del hospital de San Carlos, acoge un impresionante museo musical con más de 180 años de existencia. Aquí reposa el Stradivarius de Pablo Sarasate que está considerado el quinto más bello de los que hizo su autor. Eso si, está expuesto tras un cristal blindado dentro de una vitrina que es una caja fuerte. Para visitar el museo se necesita concertar cita.

Isojoyo at Mercado Anton Martin

Remontando la cuesta hacia la plaza de Antón Martín la calle se ensancha y se hace más mundana y castiza: bares, terrazas, librerías y tiendas de barrio acompañan al paseante hasta el Mercado de Antón Martín. Este ha sido recientemente renovado en estilo y forma adecuándose a las demandas del barrio sin perder, al menos de momento, el gracejo propio de los mercados capitalinos.

Cine Doré

Aledaño al mercado el pasaje y el cine Doré, que pasó de barraca donde se proyectaban películas al calor del crepitar de las pipas de girasol (era conocido con el señorial apelativo de “Palacio de las Pipas”) allá por los empieces del siglo XX, a ser la flamante sede de la Filmoteca Nacional. Construida a las ordenes de Críspulo Moro en 1923 cuenta con una espectacular fachada y un interior que conserva el regusto decimonónico con el que fue creado.

Viñas el perfumista

La inercia junto con su cercana prima sinergia, al calor del Doré, han propiciado cierta abundancia de establecimientos de corte moderno alternativo tan endémicos del barrio de Lavapiés. Locales como La Fugitiva Librería Café, el Parrondo, Más Corazón Taberna, el Terral, Alma Café o el Benteveo conjugan con singular gracejo lo vintage con lo moderno, lo antiguo con lo reciclado y lo importado con lo de aquí. Aires cosmopolitas y multiétnicos del que se han parapetado algunas tiendas del barrio que se resisten a ser globalizadas. Prueba de ello es la Peluquería Vallejo fundada en 1908 por Basilio Vallejo y que ostenta el titulo de peluquería más antigua de la ciudad. Las Chicas, asimismo, cultivan el asado de pollos, pimientos y manufactura artesana de croquetas en sus versiones con jamón y pollo en el número 1 de esta flamante calle capitalina. Mención merecen igualmente en este apartado: Viñas El Perfumista y la Droguería Mónaco, el primero en el pasaje Doré y el segundo frente al mercado.

Peluquería Vallejo de la calle Santa Isabel. Madrid

También, y ya en la sala de lo multicultural, la calle cuenta con una peluquería china, un obrador ecuatoriano, una carnicería musulmana y un gran surtido de establecimientos que hacen que esta calle y este barrio sean más que merecedoras de un paseo sosegado. Nosotros por nuestra parte ponemos a tu disposición la mejor selección de hoteles y hostales a precios realmente económicos.

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Numerología donostiarra

Publicado el 25 Agosto 2012 por Jesus Huarte

Son cientos los motivos que hacen de San Sebastián una ciudad diez, entre ellos sus tres playas urbanas, una con su pequeña isla enfrente, su espectacular paisaje 4×4 o una imponente arquitectura, con parte incluso decimonónica. Sin embargo, cuando se trata de lo culinario, los sumandos más que añadir, multiplican. La Calle Fermín Calbetón da fe de ello y es prueba irrefutable de que, según la numerología de andar por casa, a la hora de despedirse con la última, no hay dos sin tres en las noches de Donosti.

Publicidad. La calle Fermín Calbetón en San Sebastián es un amontonamiento de bares y carteles

Por el 4, Goiz Argi e Izkiña auguran llenar el estómago para cargar energías que duren toda la noche. Un vino siempre ayuda a pasar, del primero, unas imprescindibles brochetas de gambas, uno de los pinchos clásicos del casco antiguo desde hace años, y del segundo unos pimientos rellenos de rabo de buey o un trozo de pastel de pescado con mayonesa y gambas. Juntos, 4 y 4 suman 8, donde caen el Mendaur y su propuesta low-cost para los sábados, con 2×1 en las cervezas.

Brotxeta Gambas

En el 12, Borda Berri mantiene la tracdición con vino tinto incluso en la carrillera de ternera. Y, a tres pasos, el Munto ocupa el 17, con sus croquetas de mar y sus pimientos de cangrejo, que recomienda regar con una generosa copa de txacoli. A apenas tres pasos está el Eibartarra, en el 24, que amén de su exquisita gastronomía sirve refrescante sidra by the bottle. Dale a esta bebida perfecta para disfrutar con amigos y pasa la prueba de fuego demostrando que tienes buen equilibrio y sabes cuántos dedos hay aquí. Si prefieres cerveza y rock, Loretxu está en el 26. The Cure, Los Ramones y U2 guiarán tus pasos entre una multitud de fieles a los clásicos.

borda berri facade

A pesar de la cercanía, solamente dos metros, Federiko es otro rollo muy distinto. Más minimalista y con un ambiente más surfero y bohemio, ofrece excelentes vinos, cervezas, combinados y cócteles, justo enfrente del Uraitz. Los lugareños han perdido la cuenta de cuándo abrió este emblemático lugar en el 28, pero el local es definitivamente uno de los más populares de la Fermín Calbetón y nido de los nocturnos más modernos de la vía.

munto facade

En los treintas, Tas Tas recuerda a las viejas tabernas en el 36 y, aunque hasta las 12 convoca a un público mayor de los cuarenta, a medida que avanza la noche parece rejuvenecer a sus devotos, que se cuentan por docenas. Al lado, el Txukun tiene el mismo horario pero en el 37 y un ritmo frenético de jueves a sábados. Si buscas una copa tranquila, ha de ser a primera hora. Y si quieres repostar antes de desandar tus pasos, el 38 será tu número de la suerte. Puedes entrar a Casa Bartolo Etxea y degustar su pulpo a la gallega.

pintxos

Si no te dan las cuentas, reserva un par de noches en uno de estos hoteles y hostales económicos en la ciudad y verás qué bien se te da hacer números.

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Tortilla Española

Publicado el 08 Marzo 2012 por Elias Zapata

Muchas son las tortillas españolas que abundan en las geografías del mismo nombre. Tantas como regiones, provincias, autonomías y, en resumidas cuentas, fogones patrios. Hay quien dice que no hay tortilla igual a otra y que tan racial plato abre fronteras y bocas allá donde vaya como la mejor carta de presentación; ni toros, ni flamenco, ni mundial de futbol, una buena tortilla española es un pasaporte con visados para todo el mundo conocido. Las hay deconstruidas, precocinadas e incluso cuadradas, aunque los cánones regidos por lo consuetudinario, obligan a la redondez en las formas, patata (si es nueva o gallega mejor que mejor), cebolla, rotundos huevos de corral y aceite de oliva sin demasiada graduación.

Tortilla Española

En Madrid se sirve en porciones, pinchos de tortilla, y la parroquia los suele consumir para desayunar junto con el café; cosa extraña para muchos pero muy asentado en la capital. Compite el pincho con el churro y la porra, pero los amantes del tentempié salado se decantan inequívocamente por tan español invento.
Cada bar, tasca o bodega que se precie ha de tener entre sus raciones, tapas y pinchos a la gran dama de la barra y aunque existen algunos establecimientos que alcanzan el primor y la fama  por su excepcional factura, invitamos desde aquí al viajero a adentrarse en el descubrimiento de nuevos lugares recomendables.

Bodega de la Ardosa. Calle Colón. Madrid

En el barrio de Malasaña a tener en cuenta Bodegas La Ardosa, famoso establecimiento por sus empanadas, tostas, cerveza Guiness y, por supuesto, sus tortillas. Conviene madrugar un poco si queréis degustar el plato bandera de la casa, ya que a media mañana han desaparecido de la barra. Después, y ya bien desayunado, puedes darte un paseo por la calle más cool de la capital: la calle Fuencarral o darte un garbeo por el Museo de Historia de Madrid, antiguo hospicio capitalino que cuenta con una sorprendente fachada plateresca.
Cercano al barrio de Lavapiés y la Estación de Atocha, exactamente en el número 30 de la Ronda del mismo nombre, se localiza el bar La Rosa: típico y recoleto establecimiento con su barra de aluminio y sus raciones entre las que destaca la generosa tortilla que sus amables mesoneros dispensan. Además esta enfrente del Teatro Circo Price, el Reina Sofía y La Casa Encendida.

Tortilla de Betanzos

La Ancha, otro clásico, muy cerca de Las Cortes, en el número 7 de la calle Zorrilla, dispensa una de las mejores tortillas de la ciudad que puedes aderezar con sus suculentas croquetas de jamón confeccionadas con bechamel de suavidad indescriptible.
Las Tortillas de Gabino, en Rafael Calvo, 20, muy cerca del Museo Sorolla, cuenta con una anchurosa legión de variedades de tortilla: de patatas (Velazqueña), boletus, setas y trufa, bacalao con purrusalda, pulpo a la gallega…Támara / Casa Lorenzo, indispensable para los amantes de la tortilla además de los escabeches, los buenos callos y albóndigas en el número 33 de la Avenida de América.

Taberna El Almendro 13

La Penela, con dos establecimientos en Madrid, ambos en el barrio de Salamanca (Infanta Mercedes, 98 y Velázquez, 87) y la casa madre ubicada en A Coruña. Destaca su tortilla jugosa y poco cuajada al más puro estilo de Betanzos. Tampoco hay que perder de vista el pulpo con cachelos, la carne estofada a la gallega y los callos con garbanzos.
Aun siendo estos los más reconocidos por su buen hacer y permanencia a lo largo de los años, la capital ofrece un sinfín de establecimientos donde descubrir uno de los platos cumbres de la gastronomía española. El Almendro 13, Casa Alberto, el Comercial, el Albur o el Diamante son algunas recomendaciones por si quieres ampliar tu investigación en Madrid. Y si para ello necesitas pasar la noche en Madrid,te ofrecemos una suculenta oferta de hoteles y hostales a precios tan económicos como digestivos.

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Madrid casí Gratis

Publicado el 26 Diciembre 2011 por Elias Zapata

Pasar unos días en Madrid con poco dinero puede ser una tarea ardua pero no imposible. Bastan algunas pesquisas previas antes de aventurarse en el proceloso mundo de la gratuidad o en su defecto, alistarse en el banderín del Low Cost bien entendido.
Si lo tuyo es la cultura estás de suerte, ya que la capital pone a tu disposición una singular oferta de museos y salas de exposiciones en su mayoría gratuita: Museo de Ciencias Naturales, Museo Arqueológico, Museo de América, Museo Romántico, de la Ciudad,… así como un largo etcetera de salas de exposiciones diseminadas por toda la ciudad.

Gran Vía al mediodía

La naturaleza de la región ya sea en forma de paseos meditabundos por sus céntricos parques como El Retiro, el Parque del Oeste o el Templo de Debod son una estupenda alternativa para pasar el día siempre que el tiempo lo permita. Solo aconsejarte que vayas pertrechado con tu bocadillo y bebida correspondiente para pasar la jornada porque los kioscos de la zona son prohibitivos para bolsillos poco afortunados. El Pardo, el Parque del Capricho y la Casa de Campo son igualmente estupendos lugares para pasar el día.

Lago da Casa de Campo

En el centro de la ciudad existen algunos bares que por el precio de la caña te das un atracón considerable de tapas cuantiosas y variadas. A saber: La Sidrería El Tigre (Infantas, 30) en el barrio de Chueca con la caña o refresco te endosan un amplio plato de patatas bravas, tortilla española, paella, croquetas o varias chacinas y quesos. La parroquia está formada por estudiantes, turistas y gente joven en general que se afanan en un ambiente tan ruidoso como divertido. Un clásico siempre a reventar.

Tapas en la Sidrería el Tigre

No muy lejos está el Boñar de León (Cruz Verde, 16) en el Barrio de Malasaña. Por el precio de la caña o refresco, inconmensurables tapas de patatas bravas o alioli, alitas de pollo, embutidos, tortilla o ensalada, así como garbanzos, paella, sopas de ajo, pescado frito e incluso espaguetis. Cuenta con una terraza en verano con vistas a la animada calle San Bernardo. Igualmente cerca, destacar el Restaurante Rio Miño (Limón, 9), con variadas tapas en las que incluyen incluso lacón a la gallega.

El Boñar de León

En el barrio del Pilar, Casa Pepe (Celanova, 19) cuenta con una ejemplar trayectoria de años nutriendo a partidas de jóvenes de la zona. Las tapas: alitas de pollo, servidas en grandes raciones con cada caña, oreja, carne guisada o embutidos. Especialmente poblado los días de partido. Aconsejable para guiris y erasmus  que quieran conocer el verdadero ambiente de los bares de Madrid, sin remilgos, solo barra de aluminio, griterío en diferentes tonos, tapas y cerveza.

hare krishna, malasaña

Un sitio bien curioso donde se puede comer por la voluntad (ésta suele ser de 5 euros más o menos) comida vegetariana muy buena es el restaurante Hare Krishna (Calle del Espíritu Santo,19 ) en el Barrio de Malasaña. De todo hay en este singular espacio: desde ejecutivos con inquietudes orientales hasta amas de casa con sus hijos que solventan el apaño de la comida por poco dinero o ninguno. Todo esto remezclado con túnicas naranjas y rezos a Krishna. Merece la pena la experiencia e insisto la comida es abundante y saludable.
Y aunque no es gratis, puedes pasar la noche a precios muy recomendables en esta selección de hoteles y hostales que hemos confeccionado para ti.

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