Málaga con arte: la ciudad de los museos (II)

Ya les decíamos la pasada semana que Málaga también se podía denominar como la ‘Ciudad de los Museos’ por la amplia oferta museística que el viajero más cultural contempla en sus entrañas. Y como muchos de sus espacios se nos quedaron en el tintero, hoy queremos hablarles de otro tipo de museos, destacando los preferidos por los niños y por los amantes del mejor vino de la zona y el flamenco. No se los pierda.

Museo de Málaga

Por todos es bien sabido que uno de los museos que eligen los más pequeños de la casa durante su visita a Málaga es el Museo Casa de Muñecas, la primera sala que expone casas de muñecas en miniatura de España. Alberga réplicas de edificios del siglo XIX de distintos estilos, y su precio de visita es cinco euros. Asimismo, una oferta que llama mucho la atención tanto a niños como a mayores es el Museo Automovilístico de Málaga, localizado en el antiguo edificio de la Real Fábrica de Tabacos. Cuenta con una colección de casi 100 automóviles de todas las épocas y modelos, retrocediéndose en el tiempo hasta el año 1898. Su precio ronda los seis euros.

Malaga Automobile Museum

Museo automovilístico de Málaga

Claro está que Málaga no se puede entender sin el flamenco, por ello la peña Juan Breva creó un Museo de Arte Flamenco que se puede visitar por un euro. Su espacio expone más de 5000 objetos entre los que podemos contemplar batas de cola, guitarras y mantones de manila, y además contiene una muestra de hasta 2500 discos, una de las más importantes de España con algunos ejemplares del siglo XIX. Pero tampoco podríamos dar vida a la ciudad andaluza sin el vino, por ello, su Museo del Vino ubicado en el Palacio de Biedmas enseña de primera mano al visitante todas sus especialidades, contando también con una sala de catas y una tienda en su interior. Su precio con cata incluida alcanza tan sólo los cinco euros.

Museo del Vino de Málaga

Y para finalizar la parte más propia de la ciudad, nos adentraremos en el Museo de Artes y Costumbres Populares, emplazado en una antigua posada del siglo XVII, concretamente el Mesón de la Victoria. Tiene hasta diecinueve salas repletas de instrumentos que hacen un repaso a la vida rural y urbana de la provincia de Málaga. Entrada: dos euros. Además, la vida de la ciudad de Málaga no estaría completa si no nos acercamos al Museo Alborania Aula del Mar, localizado concretamente en la nueva zona del puerto de Málaga. Este museo se encarga de mostrar a los visitantes los encantos de la flora y fauna del lugar, así como de promover el turismo responsable en las costas malagueñas, a través de visitas a particulares y a colegios. Organizan actividades como paseos en barco por la bahía y talleres educativos entre otros. Tiene en su seno treinta acuarios con restos de animales marinos de más de mil especies.

Museo de Artes y Costumbres Populares de Málaga - La Noche en Blanco 2009

Finalmente reseñarles que esto es sólo un botón de todos los museos que existen en la ciudad andaluza. También podrán visitar el Museo del Aeropuerto, Museo de Arte Sacro, el Museo de las Cofradías, el Museo Interactivo de la Música, o bien el de Ciencias Principia entre otros. Y nosotros hasta aquí llegamos con nuestra ruta de los museos, no sin antes emplazarles a que reserve su estancia en Málaga a través de Infohostal, ya que contamos con una amplia oferta de hoteles y hostales económicos.

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Spain is different

Publicado el 01 Abril 2012 por Jesus Huarte

Correr delante de un toro bravo, cortar a trozos un tronco de haya a él subido, tocar cientos de tambores y poner a vibrar toda una ciudad durante 24 horas seguidas, quemar espectaculares monumentos después de tirarse varios meses preparándolos y reventar explosivos frente al ayuntamiento subiendo la temperatura acústica hasta los 120 decibelios: Hasta ahí, todo normal, o casi… Pero, ¿qué hay de las celebraciones verdaderamente raras?

Santa Marta de Ribarteme

Sta Marta de Ribarteme

Somos diferentes. Y si a alguien le queda todavía alguna duda de ello, basta una mirada a nuestra geografía para descubrir que todos tenemos un muerto en el armario; o fuera de él, como representa el caso de la Romería de los Cadaleitos de Santa Marta de Ribarteme, en As Neves, en la provincia de Pontevedra y muy cerca de Vigo. Catalogada como la “segunda fiesta más rara del mundo” por el periódico The Guardian, este evento religioso pasea en ataúd a penitentes que agradecen a la patrona que les mantenga vivos después de alguna circunstancia difícil. Los familiares cargan con la caja, bajo el intenso sol del 29 de julio, en una inquietante procesión, que lleva repitiéndose más de tres siglos. No muy lejos, en Sandoval de la Reina, al noroeste de Burgos, tampoco se echa en falta originalidad. El Torneo de Lanzamiento de Azada, que se organiza con motivo de las Fiestas de Verano, en agosto, cumple este año la undécima edición. Con su peligroso estilo que zarandea la azada desde atrás y la lanza desde debajo de las piernas, el evento reúne a locales y curiosos en torno a esta antigua costumbre que podría dejar sin voz a cualquier novato.

tunos lanzando el hueso de oliva

Sin embargo, no son azadas lo único que tiramos en territorio nacional, ni muchísimo menos. Que se lo pregunten a los habitantes de Cieza, al norte de Murcia, una pequeña localidad cuya grandeza ha alcanzado fama internacional, gracias a su Campeonato del Mundo de Lanzamiento de Huesos de Oliva. Sus orígenes se remontan a la Edad de Piedra. El evento cuenta desde 2006 con una réplica simultánea en el Central Park de Nueva York. Los mejores participantes, que competirán el próximo 31 de agosto a las 13:33 en la Calle Reyes Católicos, tratarán de batir el récord que ostenta desde hace dos años Pedro Ramos, con 21,43 metros. La Asociación Amigos de las Oliveras lucha porque esta práctica sea nombrada deporte olímpico y está en trámites de crear la Federación Internacional de Lanzamiento de Huesos de Oliva (FILHO), como exige el Comité Olímpico Internacional (COI), con el que la organización ya ha contactado. Parte de este objetivo es la promoción que ha llevado a varios lanzadores en exhibición a latitudes remotas como Pekín y cercanas como Pamplona, que ya bastante tiene con los excesos sanfermineros, entre los que destaca el salto desde la Fuente de la Navarrería, de seis metros de altura, para caer (o no) en los brazos de un ejército de pletóricos y perjudicados turistas.

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Aunque si de arrojar se trata, La Tomatina de Buñol, en Valencia, es definitivamente la fiesta más vistosa de su clase. Los amantes de la salsa, y no precisamente tropical, se reúnen el último miércoles de agosto para rendir homenaje a una trifulca que sucedió en 1945 y que se ha convertido en un clásico de las fiestas del pueblo. Toneladas de tomates cultivados para la ocasión en Xilxes, Castellón, vuelan por los aires tiñendo a cientos de personas de un rojo intenso. El festival cuenta ya con imitadores en China, Costa Rica, Chile, Colombia y Estados Unidos, pero para tomates, los nuestros.

tomatina bougnole

Más espiritosa, pero similar en esencia, es la Batalla del Vino, en los Riscos de Bilibio de la localidad riojana de Haro. El 29 de junio, con motivo del día de San Pedro, esta Fiesta de Interés Turístico Nacional convierte botas, botellas, sulfatadoras, pistolas de agua y ollas varias en disparadores de vino tinto contra los fieles vestidos de blanco. La batalla puede llegar a emplear unos 40.000 litros y termina con una misa en la Ermita de San Felices de Bilibio y un almuerzo típico a base caracoles.

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La versión más dulce de una guerra gastronómica es la Merengada, que cumple este año cuatro décadas como parte, ya imprescindible, del centenario Carnaval de Vilanova i la Geltrú, a poco más de media hora de Barcelona. La mayoría de las pastelerías del municipio participan el Jueves Lardero, primer día de carnaval, en una gigantesca batalla de merengue, en la que los protagonistas son los niños. Por la noche, después de cenar, los adultos tienen su propia batalla blanca.

Merengada a la pastisseria Blanch de VNG

Sin embargo, la fiesta más chocante de los pueblos españoles, después de que se prohibiera el Salto de la Cabra en Manganeses de la Polvorosa en 2002 y hoy la cabra pasee por el pueblo junto a los quintos del año, en lugar de caer desde un campanario a 25 metros de altura sobre una lona, es probablemente el Salto del Colacho, en Castrillo de Murcia, Burgos.

El Colacho II

El primer domingo después del Corpus Christi, esta costumbre, que ha sido declarada de Interés Turístico Nacional, se celebra como parte de la procesión. Un personaje llamado Colacho, que representa al demonio, corre y salta por encima de los niños que han nacido en el año y que se han colocado previamente en pequeños colchones. Según la creencia, al pasar sobre los bebés, el Colacho los limpia de todo mal. Tú no tendrás que limpiarte el bolsillo si necesitas ver para creer. Son muchas las opciones económicas de hoteles y hostales en estas poblaciones y sus capitales más cercanas. Eso sí, lleva ropa de repuesto y deja en casa todos los prejuicios.

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El Rioja de Logroño: dos calles y un destino

Publicado el 03 Noviembre 2011 por Elias Zapata

Que en La Rioja se elabora uno de los mejores vinos del mundo es conocido por beodos y abstemios de gran parte del planeta. Que su uva tempranillo enaltece a sus vinos de una exquisita elegancia, complejidad de aromas y una magnífica boca, ya empieza a ser solo conocimiento de los más iniciados en la cultura del vino. Pero si lo que estamos buscando es una escapada para degustar uno de los mejores caldos del universo conocido, Logroño, es un destino que nunca falla. Y, si lo que queremos es delimitar aún más el recorrido: la calle Laurel y la calle San Juan nos serán más que suficientes para aproximarnos a una forma especial de entender el vino y el tapeo.

Calle Laurel (Logroño)

Según apuntan estudios recientes el consumo moderado del “oro rojo” tiene efectos saludables, al actuar como antioxidante, en personas sin problemas específicos de salud (diabéticos, hipertensos, etc.). Esto es una copa (de 8 a 12 cl.) con la comida, aunque esto puede variar en función de la persona. Habida cuenta y avisados previamente de lo que según los científicos es la cantidad aconsejable y recomendada, empieza el libre albedrio de cada “bebedor”.

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Baudelaire, sin embargo da una vuelta de tuerca y dice que: “Para no sentir el horrible peso del tiempo sobre sus espaldas, hay que embriagarse sin tregua. De vino, de poesía o de virtud, a vuestra elección. Pero embriáguese.” Dicho esto y como experiencia personal, he de deciros que pasar una tarde - noche por la conocida como “la senda de los elefantes” es todo un tributo al vino y al tapeo que recomendamos sin lugar a dudas. En la calle Laurel existe una copiosa selección de bares cada uno con su propia y en algunos casos exclusiva tapa: matrimonios, champiñones, setas a la plancha, pinchos morunos, tío agus, bocatas de jamón con queso de tetilla, cojonudos, zapatillas, patatas bravas,…  todo esto sirve como aderezo y perfecto amortiguador a los siempre inigualables vinos de la zona. El bar Achuri, el Blanco y Negro y el bar El Muro son de los más frecuentados por los parroquianos del lugar. La calle San Juan tampoco se queda a la zaga y ofrece otro serpenteante recorrido por establecimientos dedicados al vino riojano y al tapeo.
Muy cerca se ubica la calle Portales, cerca del Revellín, vía peatonal que adquiere singular importancia en las fiestas de San Mateo, ya que allí se celebran los encierros en el mes de septiembre. El día 21 comienzan las fiestas donde la vendimia adquiere particular protagonismo con el tradicional rito del pisado de la uva. El primer mosto que se extrae se ofrece a la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja.

Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa 2011

Otra de las fechas reseñables en el calendario festivo de Logroño es el 11 de junio, festividad de San Bernabé, en la que se celebra la resistencia ante las tropas francesas en 1521. Durante esta fiesta se reparten panes, peces y vinos.
En cualquier caso no es de obligado cumplimiento realizar el itinerario completo por ambas calles porque como bien decía el poeta de origen irlandés Oscar Wilde: “Para conocer el origen y la calidad del vino no hay necesidad de beber todo el barril”. Aunque el también británico e insigne estadista Wiston Churchill opinaba de diferente forma al jactarse diciendo: “El alcohol me ha dado más que me ha quitado”.  Sea como fuere la ciudad ofrece otras rutas monumentales que son de obligada visita como: el palacio de los Chapiteles, la plaza de Santiago, la del Mercado, la Concatedral de Santa Marïa la Redonda, el Puente de Hierro, el de Piedra, el Parque del Ebro o el Espolón.
De singular importancia en el periplo por la ciudad también es La Ruavieja: una de las calles con más solera de la ciudad que aún conserva detalles, edificios y señalética que nos recuerda que estamos en un de las etapas del Camino de Santiago a su paso por La Rioja. No en vano, en esta calle se encuentra el Albergue de Peregrinos: una casona del siglo XVIII situada en plena ruta jacobea, próxima a las iglesias de Santiago y de Santa María de Palacio.

Bodega de Logroño

Existe también otra visión del vino de Rioja que es la que ofrecen las múltiples bodegas que están presentes en la ciudad y alrededores. Algunas de las más relevantes son: Bodegas Franco Españolas, Bodegas Campo Viejo, Bodegas Marqués de Murrieta, Bodegas Marqués de Vargas, Bodegas Olarra, Bodegas Ontañón, Bodegas Viña Ijalba y Bodegas Vélez. En todas ellas se celebran cursos de catas, degustaciones y visitas a los viñedos de tan extraordinaria bebida.
Sea en forma de visita a las bodegas de la zona como a los bares de la ciudad o a su casco antiguo, Logroño, merece sin lugar a dudas una escapada para reconocer in situ  que: “El mundo entero tiene más o menos tres vasos de vino de retraso”. Eso decía Humphrey Bogart y a este señor mejor no discutirle nada.

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